¿Por qué controles periódicos?
Muchas enfermedades oculares avanzan sin síntomas y producen daño antes de que aparezcan molestias. Los controles periódicos permiten detectarlas a tiempo y mantener el plan de cuidado actualizado.
Pacientes que deberían controlarse de forma regular
- Diabéticos: control de fondo de ojo al menos una vez al año, más frecuente si hay retinopatía.
- Hipertensos: el daño vascular se ve en la retina antes que en otras partes del cuerpo.
- Mayores de 60 años: control anual para descartar catarata, glaucoma y degeneración macular.
- Miopía alta: control del fondo de ojo periódico.
- Pacientes en tratamiento con corticoides o ciertos medicamentos: pueden afectar la presión intraocular o el cristalino.
Qué incluye un control periódico
Adaptamos el contenido del control a cada caso, pero en general:
- Agudeza visual y refracción.
- Tonometría (presión intraocular).
- Examen del segmento anterior.
- Fondo de ojo.
- Estudios complementarios cuando corresponde.
Preguntas frecuentes
¿Si veo bien también tengo que controlarme? Sí. Buena visión no significa ausencia de enfermedad ocular: el glaucoma, por ejemplo, no produce síntomas en sus etapas iniciales.
¿Cada cuánto? Depende de la edad, los antecedentes y los hallazgos previos. Te indicamos un plan personalizado.

