¿Qué es el glaucoma?
El glaucoma es una enfermedad del nervio óptico, en la mayoría de los casos asociada a presión intraocular elevada. Avanza de forma silenciosa: cuando aparecen síntomas, ya hay daño en el campo visual. Por eso el control periódico es la mejor herramienta.
¿Quién debería controlarse?
- Mayores de 40 años, como control de rutina.
- Antecedentes familiares de glaucoma.
- Pacientes con miopía alta o diabetes.
- Personas en tratamiento prolongado con corticoides.
¿Qué incluye el control?
- Tonometría: medición de la presión intraocular.
- Examen del nervio óptico: evaluamos la papila óptica buscando signos de daño.
- Campo visual (cuando corresponde): mide la sensibilidad de la visión periférica.
- OCT del nervio óptico (si está indicado): cuantifica el espesor de las fibras nerviosas.
Seguimiento
Cada paciente requiere una cadencia distinta de controles según su riesgo y la respuesta al tratamiento. Te explicamos cada paso y por qué lo hacemos.
Preguntas frecuentes
¿La medición duele? No. Se usan gotas anestésicas o tonómetros de no contacto.
¿El tratamiento es para toda la vida? En la mayoría de los casos, sí. Pero son gotas bien toleradas que se incorporan a la rutina diaria.

